Water-Smart Finca

Gestión del agua

En la Axarquía la cuestión no es solo cuánta lluvia cae, sino cuánta se queda. Le ayudo a entender cómo circula el agua por su terreno y a retener más en el suelo, donde las plantas pueden aprovecharla.

Cada ladera se comporta de forma distinta

La lluvia que cae en pocos episodios fuertes puede correr por una ladera seca y compactada en cuestión de minutos, abriendo cárcavas y arrastrando suelo. Esa misma lluvia, sobre un suelo cubierto y bien estructurado y guiada por las curvas de nivel, puede infiltrarse y mantener a las plantas durante semanas.

Qué medidas tienen sentido depende de la pendiente, el suelo, la pluviometría, la geología, el uso de la tierra y la normativa local. Las zanjas de infiltración (swales), por ejemplo, son útiles en algunos terrenos e inadecuadas en otros: en laderas muy pronunciadas o inestables, o en ciertos suelos, pueden causar más daño que beneficio. Un buen diseño del agua empieza leyendo el lugar, no aplicando una técnica estándar.

En qué trabajamos

  • Terreno y topografía Datos del relieve y observación sobre el terreno: pendientes, lomas, vaguadas, bancales existentes.
  • Escorrentía y recorridos Por dónde entra, se acumula y sale el agua de la finca durante una lluvia fuerte.
  • Diseño en curvas de nivel Trazar caminos, plantaciones y movimientos de tierra siguiendo la forma del terreno.
  • Infiltración del agua de lluvia Ayudar a que la lluvia se infiltre donde cae, en lugar de salir de la finca.
  • Control de la erosión Proteger cárcavas, taludes y laderas desnudas con vegetación y estructuras adecuadas.
  • Humedad del suelo Acolchado, cubierta vegetal y materia orgánica que mantienen la humedad durante más tiempo.
  • Movimientos de tierra adecuados Zanjas de infiltración, balsas, pequeñas albarradas o bancales, solo donde el lugar lo admite.
  • Plantación eficiente Especies y ubicaciones que aprovechan al máximo el agua que la tierra puede retener.

Prioridades, no un catálogo

El resultado es un conjunto de medidas ordenadas por prioridad para su terreno, a menudo empezando por pasos sencillos y económicos. Los movimientos de tierra o las actuaciones en cauces pueden requerir autorización del ayuntamiento o de la administración hidráulica competente; le indicaré dónde es probable que sea necesaria.

¿Adónde va el agua en su finca?

Cuénteme qué observa después de una lluvia fuerte y cómo está organizado su terreno.